
A pocos pasos del núcleo urbano de Tossa de Mar encontramos caminos que se adentran en el bosque, antiguos puntos de vigilancia, pequeñas construcciones vinculadas a la historia del litoral y miradores espectaculares.
En esta ruta circular de unos 3 kilómetros y aproximadamente una hora de duración descubriremos cinco puntos con vistas privilegiadas sobre la costa sur de Tossa de Mar, pasando por la Torre dels Moros (Torre de Can Magí), Es Cards, la Roca des Caçadors, la zona de Es Codolar y las escaleras que bajan hacia Es Codolar.
Es una ruta fácil en general, aunque hay algún tramo más irregular y con desnivel, especialmente entre Es Cards y la Roca des Caçadors.
Y lo mejor de todo: no hace falta ir muy lejos para disfrutar de unas vistas espectaculares de Tossa.
La ruta de un vistazo
Distancia: aproximadamente 3 km
Duración: aproximadamente 1 hora
Tipo: ruta circular
Dificultad: fácil en general
Entorno: bosque, litoral y caminos de ronda
Puntos principales: Torre dels Moros · Es Cards · Roca des Caçadors · zona de Es Codolar · escaleras de Es Codolar
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1. La Torre dels Moros: comenzar la ruta con historia
Nuestra ruta comienza subiendo por las escaleras que llevan hasta la Torre dels Moros, también conocida como Torre de Can Magí.
Es una torre de vigilancia del siglo XVI situada en el turó de Can Magí y formaba parte del sistema de defensa y vigilancia del litoral de Tossa de Mar ante las incursiones piratas.
Desde este punto se podía controlar una amplia zona del territorio y mantener comunicación visual con otras torres de vigilancia mediante señales de humo durante el día y de luz durante la noche.
La torre es de planta circular, de unos 8 metros de altura y 6 metros de diámetro. La puerta de acceso se encuentra elevada, una característica habitual de este tipo de construcciones defensivas.
La torre quedó abandonada a finales del siglo XVIII y se fue deteriorando con el paso del tiempo. En 1997 fue restaurada y consolidada.
Hoy es uno de los elementos del patrimonio histórico de Tossa de Mar y el primer gran punto de interés de nuestro recorrido.
Desde aquí dejamos atrás la zona más urbana y nos adentramos en el bosque.
2. Es Cards: un mirador con historia
Continuamos por un camino de bosque hasta llegar a Es Cards, uno de los puntos con una de las panorámicas más abiertas de la ruta.
Hoy encontramos aquí un espacio desde donde contemplar el mar y la costa, pero este lugar también tiene una historia más reciente.
Hace más de cien años, en este mismo lugar había un chalet. Cuando la construcción quedó en desuso, allí vivió una familia de apellido Palomo, conocida popularmente como «Es Palomos», y el lugar pasó a llamarse «Cals Palomos».
Cuando la construcción ya estaba en ruinas, el espacio se acondicionó, hacia el año 2000, como uno de los miradores de marina del Camí de Ronda.
Es un buen lugar para detenerse unos minutos y contemplar el litoral antes de continuar el recorrido.
3. Roca des Caçadors: el tramo más salvaje de la ruta
A partir de Es Cards, el camino cambia un poco.
El sendero continúa por un camino de bosque estrecho y señalizado, con algunos desniveles, tramos rocosos y piedras sueltas.
No es un tramo especialmente difícil, pero sí más irregular que el resto del recorrido. Por eso es recomendable llevar calzado cerrado y con buena adherencia y evitar hacer este tramo con chanclas.
Después de bajar por el sendero llegamos a la Roca des Caçadors, un punto desde el que se abre una panorámica mucho más amplia sobre el litoral.
Diversas fuentes locales de senderismo describen este lugar como un antiguo punto de vigilancia de los carabineros, que recorrían los caminos costeros para controlar el contrabando.
La bajada hasta la roca no es imprescindible para continuar la ruta, pero vale la pena llegar hasta ella: las vistas desde la propia roca son mucho más abiertas que las que tenemos desde el camino de arriba.
4. El mirador en la zona de Es Codolar
Desde la Roca des Caçadors, el recorrido continúa bajando unos metros hasta encontrar un camino más ancho, probablemente un antiguo camino de paso de vehículos, que actualmente se encuentra bastante deteriorado y en desuso.
Seguimos hasta llegar de nuevo a la calle Miramar y, después de pasar por el mismo acceso por el que hemos entrado anteriormente, recuperamos el sendero del Camí de Ronda en dirección a Tossa.
A través del bosque llegamos a uno de los miradores de nueva creación de la zona de Es Codolar.
Se trata de un pequeño espacio integrado en el paisaje, con una estructura de madera y un banco que invita a parar y disfrutar de las vistas.
Actualmente Google Maps identifica este punto como «Mirador de la Paciència», pero este nombre no corresponde a un topónimo reconocido del lugar. Según las fuentes locales consultadas, el espacio forma parte de la zona de Es Codolar.
Más que un mirador histórico, es un pequeño espacio creado para disfrutar del paisaje y hacer una pausa durante el recorrido.
5. Las escaleras de Es Codolar: otra perspectiva de Tossa
Desde el mirador continuamos bajando en dirección a Tossa por un sendero de bosque señalizado.
El camino tiene algunos tramos acondicionados con elementos de madera para facilitar el paso y salvar el desnivel.
Poco a poco llegamos al punto donde comienzan las escaleras de Es Codolar, que bajan hacia la cala.
Este tramo no es propiamente un mirador, pero ofrece algunos de los mejores puntos de vista de toda la ruta.
A medida que bajamos aparecen diferentes perspectivas de las murallas de la Vila Vella, Es Codolar y la Platja Gran, con una visión cada vez más cercana y detallada.
Es también uno de los tramos más fotogénicos del recorrido, especialmente cuando las murallas de Tossa aparecen sobre el mar.
Y terminamos la ruta en Sa Roqueta
Después de las escaleras llegamos de nuevo a la zona de Tossa y podemos dar un pequeño paseo por el barrio de Sa Roqueta, el antiguo barrio de pescadores situado entre la Vila Vella y Es Codolar.
Sa Roqueta nació con la expansión de la villa fuera de las murallas durante el siglo XVI y todavía conserva sus estrechas calles, pequeñas escaleras y antiguas casas de pescadores.
El nombre de Sa Roqueta hace referencia al terreno sobre el que se construyó el barrio: la roca viva. Vale la pena perderse un poco por sus calles, observar las casas y descubrir algunos de los rincones más bonitos de este pequeño barrio.
En este barrio te recomiendo visitar Can Ganga, una de las casas más antiguas de Tossa, que hoy acoge el Museu de la Dona. Un espacio para descubrir la historia de las mujeres de Tossa, su vida cotidiana, sus oficios y su papel en la transformación del pueblo a lo largo del tiempo.
Aquí termina nuestra ruta de los miradores de Tossa de Mar.
Pero si todavía tienes ganas de caminar, te encuentras justo al lado de las murallas de la Vila Vella, así que puedes aprovechar para continuar descubriendo Tossa con otra ruta.
Recomendaciones antes de hacer la ruta
La ruta es corta y fácil en general, pero no es un paseo completamente llano ni asfaltado.
El tramo entre Es Cards y la Roca des Caçadors es el más irregular, con desniveles, roca y piedras sueltas.
Por eso te recomendamos:
- Llevar calzado cómodo y con buena adherencia.
- Evitar las chanclas, especialmente en el tramo de la Roca des Caçadors.
- Hacer el recorrido con calma y parar en los diferentes miradores.
- Si vas con niños pequeños, prestar especial atención a los tramos con desnivel y a las escaleras.
- Respetar el camino y el entorno natural.
- No salir de los senderos señalizados.
Y, sobre todo: no tengas prisa.
Tres kilómetros pueden parecer pocos, pero esta ruta está pensada para caminar, mirar, hacer fotografías y descubrir pequeñas historias del paisaje.